Discurso del diputado Alejandro Cuevas

Posted on noviembre 06, 2019, 11:00 pm
31 mins

 

El que suscribe, MARIO ALEJANDRO CUEVAS MENA, Diputado del Partido de la Revolución Democrática en la LXII Legislatura de este H. Congreso del Estado de Yucatán, en ejercicio de la facultad conferida en el Artículo 35 fracción I de la Constitución Política del Estado de Yucatán; y los artículos  16 y 22 de la Ley de Gobierno del Poder Legislativo del Estado de Yucatán, así como el diverso 68 y 69 del Reglamento de la Ley de Gobierno del Poder Legislativo someto a consideración de esta Soberanía la presente: INICIATIVA CON PROYECTO DE DECRETO POR EL QUE SE REFORMAN LOS ARTÍCULOS  253 -A y 275 G DE LA “LEY DE SALUD DEL ESTADO DE YUCATÁN” EN MATERIA DE VENTA DE BEBIDAS ALCOHÓLICAS EN EL ESTADO, al tenor de la siguiente:

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

 

ANTECEDENTES

El estado de Yucatán, sede de la Cumbre Mundial de Premios Nobel de la Paz, en el pasado mes de septiembre, es uno de los Estados de la República Mexicana de mayor orgullo para nuestro país, dado que ocupa los primeros lugares en diferentes rankings mundiales en materia de seguridad, y su capital, ha sido considerada como de las “Ciudades más seguras”, lo que nos posiciona como la entidad con mejor índice de “el buen vivir”.
El Boletín Epidemiológico del Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica, en su Sistema Único de Información, de la semana número 40, 2019, ubica Yucatán en primer lugar en intoxicaciones derivadas del alto consumo de alcohol de acuerdo con los resultados de la Encuesta Nacional de Adicciones realizada.
 

A pesar de ser el estado con mejor estándar de reconocimiento, resulta contradictorio que Yucatán, también sea, el primer lugar en intoxicaciones derivadas del alto consumo de alcohol de acuerdo con los resultados de la Encuesta Nacional de Adicciones de los últimos 10 años.
El 22 de diciembre del 2007 se efectuaron diversas reformas a la LEY DE SALUD DEL ESTADO DE YUCATÁN, entre ellas se adiciona un Capítulo XIX al Título Décimo Segundo, conteniendo los artículos del 253-A al 253-F; y en consecuencia a su norma adjetiva, reformada el 10 de diciembre de 2009, el “REGLAMENTO DE CONTROL Y VIGILANCIA SANITARIA DE LOS ESTABLECIMIENTOS QUE EXPENDEN ALIMENTOS Y BEBIDAS EN GENERAL EN YUCATÁN”.
Con estas reformas se esperaba estimular el desarrollo del sector de expendio de alimentos que aporta un porcentaje importante en la derrama de divisas en el sector turismo, disminuir la operación de clandestinos, permitir la atracción de turismo y sobre todo bajar los índices de alcoholismo en la población, especialmente en el sector joven.

 

 

Siendo esto al emitirse la reforma a LA LEY DE SALUD DEL ESTADO DE YUCATAN y su correlativo reglamento se tomó en cuenta las siguientes consideraciones:

“CONSIDERANDO

(…)

QUINTO. Que el Estado no es y no debe considerarse un desarrollador económico, ya que su función es la de ser una instancia fomentadora, vigilante y orientadora de aquellos que desarrollan las actividades productivas y empresariales, razón por la cual, sus disposiciones deben de ser fortalecedoras de las inversiones y no limitantes a la libertad de comercio.

 

SEXTO. Que es importante y necesaria la vigilancia a los establecimientos que expenden alimentos y bebidas en lo general, pero ésta debe ser aleatoria. En ese sentido, los esfuerzos del Estado no deben estar concentrados en las verificaciones para renovar determinaciones sanitarias, sino que, por el contrario, las visitas de la autoridad tienen que estar revestidas del elemento contingente.

 

SÉPTIMO. Que la Ley de Salud del Estado de Yucatán faculta al Estado para  establecer los criterios de ubicación y distancia de los establecimientos que  ofrecen, suministran o venden alimentos y bebidas en general, teniendo en  cuenta una serie de elementos casuísticos enfocados a combatir el alcoholismo  pero no la libre competencia de trabajo, y menos la planeación urbana; por  tanto, los criterios de ubicación deben de tener en cuenta las zonas  comerciales y de turismo existentes y las que puedan ser creadas, aunado al  hecho de que en el caso de ciertos giros es preferible mantenerlos cerca unos  de otros, para evitar se dispersen y se pierda el control sobre ellos.

 

OCTAVO. Que los requisitos de higiene siempre deben de ser salvaguardados, teniendo como principios evitar la adulteración y evitar toda clase de contaminación cruzada o directa de los alimentos y bebidas.”

 

De acuerdo con este Reglamento, Publicado en el Diario Oficial el 10 de diciembre de 2009 y su   última reforma el 26 de enero 2017, se buscaba alejar a la población de una conducta potencialmente dañina y proclive a inducirles un vicio, mediante la aplicación de un ordenamiento jurídico que prevé sanciones para quienes estén sujetos a sus disposiciones y no las acaten o transgredan su observancia.

Sin embargo, de los datos oficiales obtenidos del Boletín Epidemiológico del Sistema

Nacional de Vigilancia Epidemiológica, se desprende que dicho ordenamiento jurídico

no ha cumplido su cometido ya que, como lo hemos referido con anterioridad, Yucatán se ubica en primer lugar en intoxicaciones derivadas del alto consumo de alcohol, de acuerdo con los resultados de la Encuesta Nacional de Adicciones realizada.

Nuestra entidad federativa ha mantenido estas altas cifras durante años, y la tendencia sigue alta, sobre todo en el consumo alto de ingesta alcohólica de las mujeres, lo que resulta aún más preocupante, ya que estos datos no son aislados,

 

Los hijos de padres alcohólicos son más propensos a sufrir trastornos mentales y físicos, lo que repercute en el desarrollo de su vida personal, en su forma de relacionarse con su comunidad, en su rendimiento escolar y sus relaciones sociales.
Estudios clínicos han concluido que alcoholismo de los padres es un factor que multiplica por cuatro el riesgo de presentar patologías mentales en sus hijos, entre los 7 y los 16 años, además de una mayor predisposición para desarrollar problemas adictivos,

derivados del abuso de sustancias y otros trastornos psicopatológicos, así como mayor tendencia al fracaso escolar, déficit cognitivo y problemas médicos.  Por lo que estos menores necesitaran mayor asistencia psicológica y médica para su sano desarrollo físico y mental.

 

La población de México en las entidades con mayor número de habitantes, son el Estado de México (16,187,608 habitantes), la Ciudad de México (8.918.653 habitantes), Veracruz (8.112.505) y  Jalisco (7.844.830 ), todo esto según el último censo de población del INEGI, que fue realizado en el 2015, asimismo se puede observar que para aquel entonces en Yucatán vivían 1,955,577 habitantes de los cuales 992,244 (50.7%) son mujeres y 963,333 (49.3%) son hombres. Yucatán ocupa el lugar 21 a nivel nacional por su número de habitantes.
Dado lo anteriormente referido es menester identificar que entidades que tienen población superior a la de nosotros hasta por un 800%, como el estado de México, tengan índices mucho menores derivados de intoxicación aguda por ingesta de alcohol,  ya que, como se desprende de la gráfica que precede, Yucatán es el estado que ha reportado mayor número de estos casos de intoxicación, por encima de entidades como la Ciudad de México, Jalisco, Guanajuato, Estado de México,  Veracruz  y Quintana Roo.

Estas cifras tomadas del boletín epidemiológico del Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica nos dejan ver qué desde el año 2007 en qué fue efectuada la 1ª reforma a nuestra ley de salud, y hasta la fecha, no ha habido un descenso significativo de los índices Intoxicación aguda por alcohol.

Contrario a lo que se buscaba, el estado se encuentra limitando las actividades productivas empresariales, aminorando las inversiones y restringiendo la libertad de Comercio, sin que se obtengan los beneficios para los cuales se emitió la referida norma.
Derivado de las anteriores mediciones nacionales, podemos concluir que la intoxicación aguda por alcohol, usualmente llamada estado de ebriedad, que es una consecuencia grave y, en ocasiones, mortal, de tomar grandes cantidades de alcohol en un período corto de tiempo, se ha mantenido estable en el estado, sin lograr disminución efectiva de este grave problema de salud pública.
De lo que se puede inferir que las medidas adoptadas por el estado no han contribuido a la disminución de la ingesta alcohólica, sino que por el contrario se ha acrecentado significativamente la ingesta excesiva de alcohol en las mujeres, situación que afecta en grades proporciones al entornos social.

 

Tomar demasiada cantidad de alcohol rápidamente causa afectaciones a la respiración, la frecuencia cardíaca, la temperatura corporal y el reflejo de náuseas y, potencialmente, causar un coma y la muerte, pero además  de esto, se insiste en que  instituye un grave problema de salud pública de nuestro Estado de Yucatán, dado que representa suicidios, accidentes mortales, pérdidas económicas importantes, ausentismo laboral, discapacidad, desintegración familiar, entre muchas otras consecuencias que no se han logrado disminuir con la legislación que actualmente contamos, ni se han obtenido los beneficios para los cuales se emitió la referida norma.
Aún con la vigilancia a los establecimientos que expenden alimentos y bebidas en general y con la restricción de los horarios, en la entidad se siguen suministrando o vendiendo bebidas después de las horas establecidas, y lo aún más grave y peligroso es que se efectúa de manera clandestina, situación que, además de la evasión de impuestos y el detrimento a la hacienda estatal, se presentan graves premisas, como la adulteración y contaminación de dichas bebidas , que afectan a la población en general.
Que el 30 de Diciembre de dos mil dieciocho se aprobó por este H. Congreso Local el Presupuesto  en donde se aprobó un aumento a la  la carga tributaria ayudaría a inhibir, prácticas que generan daños al medio ambiente y a la salud pública, por lo que parte de la recaudación del impuesto sobre erogaciones en juegos y concursos, se destinará a los programas a cargo del Estado que fomenten la actividad física y el deporte, así como a programas de prevención de adicciones y diversos programas de salud.
El estado de Yucatán es uno de los centros turísticos de mas auge en estos últimos tiempos, situación que conlleva la necesidad de ejecutar acciones efectivas que permitan que nuestro desarrollo se vea traducido en beneficios para nuestros habitantes, fortaleciendo el sector empresarial y la inyección  de recursos mayores para los municipios.

PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA

Yucatán, es un estado que está en auge y constante crecimiento, su capital, en los últimos años, es una de las ciudades de mayor demanda de vivienda, sin embargo, hay problemas sociales y de salud pública, que generan contradicciones en el nivel de vida de los Yucatecos, que no se pueden dejar de lado.

 

A la fecha, pareciera que solo doctrinalmente existe la prevención y los programas enfocados a combatir el alcoholismo y que nuestro ordenamiento que regula el consumo de alcohol reglamenta básicamente a la oferta, es decir, a la aprobación de permisos para la venta, circulación, distribución y consumo de bebidas alcohólicas en detrimento de legislación en prevención y la educación.

 

Como Estado, se deben asumir las consecuencias de un problema común, en el que nos encontramos inmersos, pero no es posible realizarlo con limitaciones que no resuelven el problema de raíz y que generan daños mayores; se deben promover estudios sobre consumo y los efectos que estos causan, para así promover el no consumo, o bien, el consumo racional y equilibrado del alcohol.

 

No podemos dejar de advertir, que, para muchos, el consumo de alcohol es un hábito, que forma parte de los llamados estilos de vida y culturalmente es aceptado en la mayoría de los países occidentales y es un comportamiento influenciado por el contexto socioeconómico y cultural en el que vivimos. Si cambiamos las normas que socialmente restringen y limitan hábitos generalizados, se pueden obtener cambios significativos en el uso/abuso de alcohol.

 

Siendo esto tenemos que, nuestro ordenamiento regula excesivamente los horarios relativos a la compra para el consumo de alcohol, reglamenta básicamente a la oferta, es decir, a la aprobación de permisos para la venta, circulación, distribución y consumo de bebidas alcohólicas en detrimento de legislación en prevención y la educación.

 

La Restricción en los horarios para la venta de alcohol no ha contribuido a la solución del problema, es necesaria la concurrencia de toda la sociedad para enfrentarlo exitosamente.

 

Dichas restricciones lejos de ayudar a solucionar problemas derivados de la ingesta excesiva de alcohol nos han traído problemas del orden social, como lo son las limitaciones de operatividad turística, dado que el consumo de alcohol puede ser esencial al determinar los destinos turísticos de los viajeros. Esto ha orillado a la práctica de acciones, que pueden infringir las normas, pero que usualmente son empleadas como un método alternativo para satisfacer la demanda de este consumo.

 

Acciones que quedan traducidas en el uso de establecimientos que expenden bebidas embriagantes que operan al margen de la ley, mejor conocidos como Clandestinos, lugares que, aunque operan sin un registro, su ubicación suele ser de dominio público. Además de venderse productos embriagantes, a horas que están prohibidas por nuestra legislación, también es de subrayarse que no tienen un precio establecido y que su calidad y origen es dudoso y podría tratarse además de productos adulterados.

 

El alcohol adulterado puede ser más peligroso de lo que pensamos, y más aún, si tomamos en cuenta sus componentes. Autoridades sanitarias revelaron que la gente dedicada a vender alcohol adulterado produce una mezcla de alcoholes, buscando que la bebida resultante tenga un sabor muy parecido al de las bebidas originales que conocemos, pero con una diferencia esencial: modifican los procesos de destilado, las materias primas, la base de los productos es el etanol (alcohol etílico de 96°), e incluso, llegan a utilizar metanol u otros alcoholes industriales para reducir los costos del producto.

 

Dichas mezclas, no aseguran calidad y  son vendidas al público en botellas vacías que recuperan de la basura o en el mercado negro, con el fin de obtener una ganancia económica mayor, pero con un gran riesgo sanitario, los efectos adversos del etanol y metanol se inician entre los 20 minutos y las 72 horas después de haberlo consumido, dependiendo de las sustancias que se encuentren en el mismo,  las bebidas adulteradas, además de provocar una embriaguez más rápida pueden causar desde dolores de cabeza, daños en el corazón, páncreas e hígado e inclusive hasta la muerte.

 

Además de estos factores de riesgo, es de suma importancia considerar que el riesgo de ingerir bebidas adulteradas se incrementa de manera exponencial cuando dichas bebidas se consiguen en centros clandestinos de distribución y comercialización de bebidas alcohólicas adulteradas, lo cual es una práctica inaceptable que ha sido identificada a nivel mundial como un problema de salud pública.

 

Otro factor de suma importancia es que en estos lugares clandestinos generalmente no solicitan la identificación de los clientes a los cuales les expenden las bebidas por lo que la venta a menores resulta muy normal, lo que además de ir en contra de la normativa en la materia, atenta contra nuestra sociedad dado que el  inicio en el consumo de bebidas alcohólicas se da a una edad temprana, generando como consecuencias un bajo rendimiento escolar, incomodidad emocional, presentan más probabilidad de ser sexualmente activos y tener relaciones sexuales inseguras sin protección, lo que conlleva a riesgos de embarazos y enfermedades de transmisión sexual,  conducta alimentaria irregular y de amplio riesgo, tentativas suicidas, problemas de conducta,  propensos a participar en riñas y cometer delitos, y asociación con el consumo de otras drogas, entre otras.

 

En este sentido con la restricción de la venta de bebidas alcohólicas, hemos generado, de manera indirecta, múltiples espacios en donde se venden, de manera ilícita, las mismas.

 

Estos expendios son plenamente conocidos como Clandestinos, que son lugares que además de operar de manera ilegal, sin autorización, ni regulación de la autoridad sanitaria, se siguen multiplicando, en razón de la demanda que representan los productos que se vende.

 

También sabemos que son sitios plenamente conocidos, no sólo por usuarios, sino por los avecindados locales, sin embargo, apesar de la legislación en contra,  no se ha logrado aminorar el número de ellos, ni mucho menos erradicarlos.

 

 

 

 

ARGUMENTACIÓN

Resulta incuestionable que tenemos un compromiso moral con su ciudadanía, un compromiso de mantener las condiciones que nos han llevado a esta posición mundial, pero más aún tenemos el compromiso de realizar los cambios necesarios para que nuestro estado se siga desarrollando y alcanzar el crecimiento económico que tanta falta nos hace.

 

En entidades de la Republica en donde hay mayor población que en nuestro estado, como la Ciudad de México, Quintana Roo, Veracruz y el Estado de México, entre otros, se han establecido horarios de venta de productos alcohólicos mucho más amplios a los que se manejan en el estado de Yucatán y en todos ellos lejos de incrementar sus niveles o su porcentaje de intoxicación por ingesta de alcohol, presentan estándares mucho más bajos que nuestra entidad.

Yucatán, por ejemplo, representa el 12.08% de la población total del Estado de Mexico, sin embargo, en toda la población del referido estado se presenta solo un 18.75% de los casos de intoxicación por ingesta de bebidas alcohólicas que se presentan en el Estado de Yucatán.

El mismo escenario se presenta en uno de los más grandes destinos turísticos del país, como lo es el Estado de Quintana Roo, en donde se presenta, según el boletín epidemiológico del Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica, en sus datos obtenidos de la semana número 40 de la presente anualidad la cantidad de 275 casos de intoxicación por consumo de alcohol, en contraste con nuestra entidad que presento 7744 casos en la misma semana, aun estando por encima de los estándares de seguridad y buen vivir con los que contamos.

 

Es por ello que necesitamos cuidar de nuestros jóvenes, de nuestras mujeres, qué son los sectores poblacionales con mayor afectación en cuanto a la ingesta alcohólica  en la última década, Pero que también son la base fundamental de nuestra sociedad por ello debemos poner especial ahínco en los programas de prevención, en la inhibición de la ingesta alcohólica, pero principalmente debemos otorgar garantías a quienes consumen dichos productos, tratando de erradicar los centros de clandestinaje en donde se producen y comercializan bebidas que causan mayor afectación a una sociedad.

 

Anterior únicamente se va a conseguir cuando existan libertades sociales para poder adquirir a diferentes horas bebidas alcohólicas de calidad requerida por las normas oficiales, en establecimientos que cumplan con las normas y regulaciones sanitarias, con los estándares de calidad el consumo humano de menor afectación.

 

Es por ello por lo que consideramos que, una de las principales medidas que debemos adoptar, es garantizar que se puedan comprar bebidas alcohólicas solo en comercios formales, que cumplan con las normas sanitarias, evitando con esto la compra o comercialización en lugares de dudosa procedencia y por ello es menester ampliar sus horarios de venta.

 

Ahora, tenemos que los montos estimados que recibe el estado de Yucatán por concepto de impuestos locales,  durante el ejercicio fiscal 2019, de conformidad con la Ley de Ingresos del Estado de Yucatán para el ejercicio fiscal 2019, en los respectivo a la venta final de bebidas con contenido alcohólico es de $11,290,000.00 (Once millones doscientos noventa mil pesos 00/100 M.N.) ,  de los cuales un 20%  está destinado a los municipios es decir $2,258,000.00 (Dos millones doscientos cincuenta y ocho mil pesos 00/100 M.N.), por lo que si elevamos la estimación de la recaudación, y lo ajustamos a la realidad que vivimos los yucatecos, le corresponderá una mayor participación  a los municipios por este concepto de venta de alcohol. Lo cual permitiría que cada uno de estos municipios lleve a cabo los programas necesarios para inhibir el consumo excesivo y abuso del alcohol.

 

Además, es menester recalcar que estos lugares clandestinos causan mayor daño y deterioro a nuestro tejido social, derivado que de una norma restrictiva, de la cual nacen acciones que ponen en el marco de la ilegalidad a cientos de personas se llevan a cabo acciones de ilegalidad y extremado riesgo, que en razón de pretender acceder a dichos productos ponen en riesgo salud y su libertad.

 

Estoy seguro y convencido plenamente que  de aprobarse la iniciativa que presento, además de que se haría un reparto real, justo y equitativo de las participaciones que por el concepto que nos ocupa, corresponde a los municipios; estos estarían dotados de un presupuesto que podría ser utilizado, en parte, para que se lleven a cabo programas y acciones que inhiban y consienticen sobre el uso excesivo o abuso de las bebidas de contenido alcohólico. Lo que se traduce en una acción encaminada a resolver el problema de salud que existe en nuestro estado.

 

PROYECTO DE REFORMA

La Iniciativa de reforma que se propone al Pleno de este Honorable Congreso del Estado de Yucatán, es la referente al artículo 253 -A de la “LEY DE SALUD DEL ESTADO DE YUCATÁN”, la cual se instituye de la siguiente manera:

Transitorio

ÚNICO. La reforma de ley entrará en vigor al día siguiente de su publicación en el Diario Oficial del Gobierno del Estado de Yucatán.

 

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